¿Qué pasó con la Libia de Gaddafi?

Este año se cumplen cinco años del asesinato, respaldado por Occidente, de uno de los https://diariodeunaroja.files.wordpress.com/2016/08/0e94d-ghadaffi-green-book.jpg?w=266&h=387líderes más grandes de África: Muammar Gaddafi. Su crimen fue el gaddafismo: una ideología que aboga por una África fuerte y unida, que prioriza los intereses de las masas indígenas sobre los de la burguesía corporativa extranjera.

Gaddafi heredó una de las naciones más pobres de África; sin embargo, en el momento en que fue asesinado, éste había hecho de Libia la nación más próspera de África. Libia tuvo el mayor PIB per cápita y la mayor esperanza de vida en África. Menos personas vivían por debajo del umbral de la pobreza que en los Países Bajos. Después de la intervención de la OTAN en 2011, la economía de Libia está ahora en ruinas. A medida que el control del gobierno se tambalea en las manos de los combatientes de la milicia, la producción del petróleo prácticamente ha cesado.

La caída del gobierno de Gaddafi ha causado uno de los peores escenarios del país: el ascenso de los islamistas al poder, matanzas tribales, el genocidio de los libios negros, una economía al borde del colapso, y la concentración de los beneficios del petróleo en manos de corruptos.

Un pilar central de la ideología desarrollada por Gaddafi era la distribución equitativa de la riqueza y los beneficios del petróleo. Antes del coronel, el rey Idris dejó a Standard Oil directamente escribir las leyes del petróleo de Libia, élite que eliminó Gaddafi con sus políticas de redistribución. La redistribución del dinero del petróleo significaba que esos beneficios se depositan directamente en la cuenta bancaria de todos los ciudadanos de Libia. Hoy en día, el nuevo régimen de la OTAN en Libia ha otorgado concesiones de petróleo a Exxon Mobil y British Petroleum y como era de esperar, ninguna de las dos parece tener la intención de seguir repartiendo dinero al pueblo libio. La historia se repite una vez más para favorecer a las empresas extranjeras sobre los ciudadanos. Dada a la nefasta producción de petróleo de Libia, ésta ha caído de 1,4 millones de barriles por día a ni siquiera  150.000 barriles por día.

A medida que el nuevo gobierno sigue perdiendo el control de grandes partes del país, las ventas de petróleo en el mercado negro están por las nubes.Incluso el primer ministro de Libia, amenazó con “bombardearía cielo y tierra” a todo petrolero para así recoger el petróleo del mercado negro.

Desde hace más de 40 años, el gaddafismo promovió la democracia económica y utilizó la riqueza petrolera nacionalizada para sostener los programas de bienestar social para todos los libios. Bajo el gobierno de Gaddafi, los libios disfrutaron no sólo de sanidad y educación gratuita, sino también de electricidad gratis y préstamos sin intereses.

Otro de los pilares de gaddafismo fue la defensa de los derechos de la mujer. A diferencia de muchos otros países árabes, las mujeres en Libia tenían el derecho a la educación, un puesto de trabajo estable,derecho al divorcio, poseer propiedades y tener ingresos. El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas elogió a Gaddafi por conseguir de Libia un país donde se garantizaban los derechos de la mujer.

Cuando el coronel tomó el poder en 1969, algunas mujeres fueron por primera vez a la universidad. Hoy en día, gracias a sus políticas, más de la mitad de los estudiantes universitarios de Libia son mujeres. Una de las primeras leyes de Gaddafi en el año 1970 fue la ley de igualdad salarial (salario igual a trabajo igual). Tras la caída del coronel, el nuevo, pero ya antiguo, régimen libio “democrático” erradicó todas las leyes que daban la misma oportunidad a la mujer que al hombre. Inmediatamente después de la caída de Gadafi, el nuevo líder de Libia, Mustafa Abdul-Jalil, anuló todas las leyes que no fueron conformes a la Sharia, y se comprometió a poner fin a los límites a la poligamia. Con Gaddafi asesinado, los rebeldes, fuertemente patriarcales, y el gran control de las milicias en el país, el gobierno central en Libia es débil y, en las actuales condiciones, tiene pocas posibilidades de controlar a los terroristas islamistas, quienes se han vuelto más agresivos en imponer unilateralmente sus propias reglas estrictas sobre las mujeres.

A pesar de que Libia es un país pequeño, Gaddafi pagó una cuarta parte de las cuentas de la Unión Africana. Ahora la Unión Africana se ha reducido a la mendicidad a la Unión Europea por fondos para mantener las luces encendidas. Al perder Gaddafi, África también perdió  Libia. Los africanos que apoyaron la intervención en Libia, ahora tienen un perfil político similar al de los árabes que apoyaron la intervención en Irak. Tal vez, el mayor crimen de Gaddafi, a los ojos de la OTAN, fue su deseo de una fuerte África. De hecho, en agosto de 2011, el presidente Obama confiscó $ 30 de millones de dólares de Banco Central de Libia, que Gaddafi había destinado para la creación de un FMI africano y el Banco Africano de África Central.

Durante la última década, mientras que la inversión de China en África ha aumentado diez veces, Estados Unidos ha utilizado al Mando África de Estados Unidos (AFRICOM) para establecer más de 10 nuevas bases militares en el continente. Mientras China invierte en el libre comercio, América se enfoca en el control militar. África no necesita más armas y soldados; sin embargo, la única cosa que Estados Unidos todavía obliga a África es a más armas y soldados.

Gaddafi se presentó como un importante obstáculo para la expansión militar de Washington en el continente. Cualquier gobierno africano al que Estados Unidos ofrecía dinero para acoger al AFRICOM, Gaddafi les ofrecería el doble de esa cantidad, a fin de facilitar su negativa. Sin sorpresa alguna, el nuevo régimen en Libia ya expresó su interés en acoger bases militares estadounidenses, de las que unas cuantas ya han sido instaladas.
Por supuesto, para AFRICOM, fue una misión bien cumplida. El objetivo no era ayudar al pueblo libio, que tenían el más alto nivel de vida en África, sino para expulsar a Gaddafi y poder llevar a cabo la instalación de un banco central controlado por Occidente y hacerse con el control de los recursos naturales de Libia, nunca fue un levantamiento popular.

”Espero ver nacer una unión árabe-africana” – Muammar Gaddafi

 

Ideología del Partido Social Nacionalista Sirio

Aquí os dejo un resumen muy brevehttps://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/0c/Flag_of_the_Syrian_Social_Nationalist_Party.svg/200px-Flag_of_the_Syrian_Social_Nationalist_Party.svg.png del manifiesto del Partido Social Nacionalista Sirio (traducido por mí ergo sólo podréis leerlo aquí), donde encontraréis tanto los principios básicos y los principios de las reformas.

 

Cualquier duda o crítica constructiva para que pueda mejorar en mis artículos podéis dejarlo en un comentario. Gracias.


PRINCIPIOS BÁSICOS

En los ocho principios básicos del PSNS está presente la doctrina del nacionalismo sirio. Van en un orden lógico de una declaración de la existencia y naturaleza de la nación siria (primer principio), a una identificación del carácter de su causa (segundo y tercer principios), a una clarificación de su génesis (el cuarto principio) y su tierra natal (quinto principio). La base de la unidad nacional (sexto principio), se define entonces las fuentes de carácter nacional y la conciencia (séptimo principio), y los principios rectores de la militancia nacional (octavo principio).

  • Primer principio básico: Siria es para los sirios y los sirios son una nación completa.
  • Segundo principio básico: La causa siria es una causa nacional integral completamente distinta de cualquier otra causa.
  • Tercer principio básico: La causa de Siria es la causa de la nación siria y el país de origen sirio.
  • Cuarto principio básico: La nación de Siria es el producto de la unidad étnica del pueblo sirio que se desarrollaron a lo largo de la historia.
  • Quinto principio básico: La patria siria es todo el terreno geográfico en el que se desarrolló la nación siria durante toda la historia. Tiene fronteras distintas naturales y se extiende desde la gama Taurus en el noroeste y las montañas de Zagros en el noreste hacia el canal de Suez y el Mar Rojo en el sur e incluye la península del Sinaí y el golfo de Aqaba, y desde el mar de Siria en el oeste, incluyendo la isla de Chipre, y el arco del desierto de Arabia y el Golfo Pérsico en el este.
  • Sexto principio básico: La nación de Siria es una sociedad.
  • Séptimo principio básico: El movimiento nacionalista social sirio se inspira en el orgullo de la nación siria y su historia política nacional-cultural.
  • Octavo principio básico: el interés de Siria sustituye a todos los demás intereses.

 

PRINCIPIOS DE LA REFORMA

Los objetivos de Saadeh eran no sólo para definir la identidad nacional de los sirios, sino también para poner en marcha un movimiento que pudiera revivir la nación siria y hacer posible que Siria se convierta en una entidad moderna y viable. Esto significó la necesidad de cambiar el patrón de la vida social, política, económica y de su pueblo. El PSNS se concibe así como un agente de cambio y representa el primer esfuerzo concreto en Siria hacia la modernización total de la sociedad. Puesto que el propósito principal del grupo es la generación de renacimiento nacional, su doctrina no se limita a la definición de la causa nacional y la determinación de la identidad nacional, sino que también identifica los objetivos a alcanzar.

El cambio que el partido contempla es un informe exhaustivo que trata de reconstruir la sociedad de acuerdo con una filosofía social distinta. Los principios de esta filosofía están incorporados en los principios de la reforma. Aunque están principalmente dirigidas contra las condiciones sociales corruptas de la nación, que no están destinadas a ser temporales. Son la expresión de la filosofía social del partido al igual que los principios básicos encarnan su doctrina nacionalista.

  • Primer principio de reforma: La separación entre religión y Estado.
  • Segundo principio de reforma: prohibir a los clérigos de la interferencia en los asuntos políticos y judiciales.
  • Tercer principio de reforma: La eliminación de las barreras entre las diversas sectas y confesiones.
  • Cuarto principio de reforma: La abolición del feudalismo, la organización de la economía nacional sobre la base de la producción y la protección de los derechos del trabajo y de los intereses de la nación y el Estado.
  • Quinto principio de la reforma: Formación fuerte de las fuerzas armadas que será eficaz en la determinación del destino del país y la nación.

 


 

El auge y la caída del nasserismo

La larga presencia de los europeos en Egippublishableto causó tensiones y un odio que derivó en un fuerte sentimiento antiimperialista. Los egipcios se cansaron de los británicos, persistente influencia que se manifestó en la economía, la política y la sociedad de Egipto. Un momento crucial contra el poder colonialista llegó con la aparición del Movimiento de los Oficiales Libres (FO en inglés) y con éste el aumento del nasserismo. Nasser se convirtió en la cara de los OL y trató una nueva forma de unificación para los árabes de todo el Mundo Árabe, el nasserismo. Debido a la personalidad carismática de Nasser, el movimiento floreció en la década de 1950-60 con la nacionalización del canal de Suez, y la reforma económica socialista. Sin embargo, las imperfecciones con las reformas socialistas de Nasser, la desintegración de la República Árabe Unida (RAU), los fracasos militares en Yemen y la Guerra de los Seis Días debilitaron el nasserismo.

Éste grupo de jóvenes militares ofreció al pueblo egipcio una forma igualitaria para derrocar a la monarquía corrupta, y para librerar al país de las potencias coloniales. En julio de 1952, los OL anunciaron de un golpe a través de Radio El Cairo con la promesa de transformar la sociedad egipcia y traer la igualdad. Los OL creían que el rey Farouk había perdido el contacto con el pueblo egipcio y que jugó un papel central en la estratificación social. La irresponsabilidad de Farouk jugó un papel importante para el aumento de la influencia británica en la política egipcia que condujo al golpe y el exilio del rey. Los jóvenes oficiales tomaron el poder y comenzaron la reforma igualitaria con el aumento de los oficiales y la popularidad de Nasser. El nuevo gobierno bajo los OL que era conocido como el Consejo de la Coalición Revolucionaria de Egipto (CCR). Bajo el dominio de CCR, la reforma agraria fue instaurada para encabezar el impulso hacia una sociedad ecuánime. El derecho agrario limitado de explotaciones pertenecientes a particulares y el dar certificados de tenencia de la tierra a las familias campesinas. La reforma agraria socialista era un arma contra la burguesía que había apoyado el rey y a los británicos. La reforma ayudó a construir el apoyo a Nasser, que éste luego reemplazó al General Mohamed Neguib como líder supremo en 1952. Nasser llegó a ser presidente en 1956.

El carisma y la capacidad de Nasser de llevar el sentimiento anti-imperialista a las masas creó las condiciones perfectas para el surgimiento del nasserismo y se estableció como una figura internacional. El éxito de Nasser en la consolidación de la autoridad en el hogar lo puso al frente de los asuntos regionales y mundiales en 1955, cuando hizo su visión internacional en el día de la Conferencia de Bandung de las Naciones Alineados. El objetivo conferencia fue promover la cooperación económica de Africa, Asia y oponerse al colonialismo. Nasser presentó las ideologías a partir de nasserismo en la conferencia para asegurar al mundo internacional que no era un dictador. Seis principios fueron propuestas: anticolonialismo, anti-feudalismo, contra la corrupción, la justicia social, la creación de un fuerte ejército nacional, la democracia y transparencia. En Bandung, Nasser surgió como un líder internacional junto a otras figuras importantes del tercer mundo, como Nehru y Chou En Lai. Su popularidad se disparó y cuando regresó a Egipto, continuó para impulsar su visión del nasserismo. Dio discursos de cómo Egipto había sufrido a manos de los británicos durante demasiado tiempo y acerca de cómo robó el Occidente capitalista a Egipto su riqueza y dignidad. Nasser afirmó que el camino hacia una poderoso Mundo Árabe era a través de Egipto y el panarabismo, combinación con el socialismo árabe y el antiimperialismo. Estos principios fueron una adición al nasserismo. El mensaje de Nasser fue acogido por los ex-colonizados. Ganó los corazones de los árabes y los ciudadanos del tercer mundo y todo el mundo que se identificó estrechamente con las palabras de Nasser. Su logro más importante se produjo apenas un año después de la conferencia cuando desafió a Occidente y se entregó a las naciones del tercer mundo esperando salir de las sombras del imperialismo durante la crisis de Suez.

El nasserismo se solidifica por la nacionalización del canal de Suez. La nacionalización fue un resultado directo del Banco Mundial y la negativa de Estados Unidos de dar apoyo financiero para la construcción de la presa de Asuán. Nasser cree que la presa sería un bloque de fundación de una nueva economía diversificada y era necesaria para absorber la creciente población de Egipto. Si bien la negociación de opciones de financiación, Egipto también estaba comprando armas a Checoslovaquia para usar en contra de Israel. Los EE.UU se enteraron de las negociaciones y dejaron caer el apoyo financiero. En represalia, el ejército de Egipto tomó el control de la Compañía del Canal de Suez en 1956. Los egipcios pidieron a  Nasser volver a tomar una parte vital de la industria construida por los egipcios, que había estado bajo control imperial británico durante años. Así que con los ingresos de la  nacionalización del canal se empezó a construir la presa de Asuán con la ayuda financiera de la Unión Soviética. Una vez que la presa fue construida generó el 50% de electricidad y los recursos previstos en Egipto beneficiaron a población en un rápido crecimiento de Egipto. El valiente movimiento de Nasser no sólo ha demostrado ser beneficioso para los ciudadanos egipcios, sino también fue una alarma a las potencias occidentales. Gran Bretaña, Israel y Francia organizaron una reunión secreta donde planeaban volver a tomar el canal de Suez. Eisenhower se enfureció cuando los tres poderes atacaron el canal. Por lo tanto, las Naciones Unidas elaboraron un acuerdo de alto el fuego obligando a la coalición tripartita de retirarse. Nasser mostró Occidente de que el nacionalismo árabe representaba una amenaza para las antiguas potencias imperiales. La agresión colonialista fue denunciada internacionalmente y aunque Egipto perdió la guerra de Suez, a vista militar, el país ganó diplomáticamente. El triunfo de Nasser eliminó la influencia británica en Egipto y fue elogiado en todo el Mundo Árabe.

La política árabe alcanzó otro punto culminante en 1958. Los panarabistas creen que la única manera de unir el mundo árabe era a través de la política. De este modo, en 1958 Egipto y Siria se fusionaron como la República Árabe Unida. La unificación comenzó con un pie positivo, con una nueva constitución. La visión de Nasser de una Sudáfrica unida al Mundo Árabe estaba experimentando su primer nacimiento, pero la euforia duró poco. El pacto se desintegró rápidamente por 1961. Los sirios no eran capaces de soportar la nueva forma de gobierno que Nasser ayudó a implementar en el país. Sirios y egipcios comparten raíces árabes comunes pero se habían desarrollado para ser diferentes personas con diferentes valores. Además, los sirios afirmaron ser tratados como menos por los egipcios. El fracaso de la RAU dio a entender que el panarabismo no era suficiente para unificar los países del mundo árabe. El experimento político fracasó, pero Nasser mantuvo la esperanza de un mundo árabe unido.

Al mismo tiempo, Nasser se centró en la reforma económica en el país. Dado que los egipcios estaban desilusionados por el capitalismo colonialista, tomó una ruta alternativa de la industrialización, el socialismo árabe. Bajo la ideología nasserista, las empresas extranjeras fueron nacionalizadas para proporcionar más oportunidades de empleo para los egipcios. Nasser establece 5 años de planes para fortalecer la economía. La industria espera que el gobierno de ‘luz verde’ y desarrollar un nivel de vida equivalente a la de Gran Bretaña en dos décadas. Bajo los OL, la educación gratuita y universal estaba al alzance de todos los egipcios y para los titulados universitarios se garantizaba un trabajo en la burocracia. En un primer momento, los egipcios se aprovecharon de esa reforma y estaban encantados de tener tal oportunidad. Sin embargo, la burocracia se esforzó por cumplir esa promesa. Para absorber el exceso de trabajadores, Nasser nacionalizó las empresas extranjeras. Esto parecía un buen plan al principio, pero en muchos casos el gobierno puso a recién graduados en el sector público empresarial aunque sus servicios no fueran necesarios. Los jóvenes también carecían de experiencia y muchos eran incompetentes en sus puestos de trabajo haciendo del sistema económico altamente ineficiente. Para compensar la ineficiencia, las empresas que producían productos y servicios o bienes que eran demasiado caros para los egipcios ”de clase media” bajaron sus precios inferiores al valor real. La reforma económica socialista de Nasser no estaba funcionando y Egipto se encontraba en déficit y en la escasez de productos de primera necesidad. La continuación de dicha reforma no era factible en una burocracia ya exagerada y se convirtió en un lastre para la economía en la década de 1960.

A pesar del fracaso de la RAU y luchas económicas en el país, Nasser no podía girar hacia otro lado cuando Yemen estalló en guerra. Egipto fue arrastrada a la guerra civil de Yemen de 1964, cuando un golpe de estado derrocó a la dinastía zaydi. El éxito en Yemen sería una forma para Nasser de recuperar su posición en el mundo árabe tras el colapso de la RAU. La guerra tomó las energías de las fuerzas armadas egipcias, pero Nasser no podía dar la espalda a la política de su país. Egipto puso a disposición de Yemen a 40.000 soldados que costaron millones de dólares al país. Este dinero claramente no lo tenía Egipto teniendo en cuenta las dificultades económicas en el país. Su participación resultó inútil en un conflicto que no se pudo resolverse por la fuerza. Aún así, Nasser mantuvo tropas en Yemen, incluso en la guerra de 1967.

Surgieron rumores falsos que se propagaron a través de los canales soviéticos de que las fuerzas israelíes se movilizaban hacia la frontera sirio-israelí y se preparaban para atacar. La participación en Yemen era escasa y no llevaba a ningún lado. El país no estaba preparado para entrar en guerra total contra Israel, pero Nasser se sintió presionado para seguir adelante con el esfuerzo de guerra. Exigió a la ONU que se retire del territorio egipcio y se preparó para atacar a Israel. Israel temió que Egipto y Siria pudiese lanzar un ataque, lo que podría demoler el sueño sionista. Así que Israel decidió movilizarse para destruir de 300 a 430 aviones egipcios. Israel acorraló a las tropas árabes, obligándoles a pedir una tregua. La Guerra de los Seis Días debilitó la posición de Nasser en el mundo árabe y se rompió el espíritu del nasserismo. La guerra fue un golpe traumatizante para la visión de Nasser, el ejército estaba en ruinas y los árabes fueron humillados. Egipto se vio obligado a ceder la ciudad vieja de Jerusalén y el Sinaí a Israel, Jordania Cisjordania, Siria y los Altos del Golán. Nasser ofreció su renuncia después de la guerra, pero los egipcios no estaban  dispuestoa a ver a su líder ir. Él cumplió con la petición y se mantuvo en el poder hasta 1970, cuando murió. A pesar de que permaneció en el poder más allá de 1967, la guerra marcó el declive del nasserismo. Con la muerte de Nasser las ideologías del socialismo árabe, el antiimperialismo y el panarabismo colapsaron y nuevas ideas tomaron su lugar. En 1973, el nuevo gobernante de Egipto deshizo todo lo que Nasser había trabajado y cambió el Egipto socialista hacia el capitalismo.

La visión de Nasser fue de corta duración, pero dejó una leyenda importante en el mundo árabe. Como movimiento, el nasserismo fue popular en su creación. La visión tenía una gran promesa, la concesión de Egipto, la liberación del control imperialista, la igualdad social a través de la reforma socialista árabe, la recuperación de identidad bajo el panarabismo y el tomar el primer paso hacia la unificación árabe a través de la RAU. Incluso hoy en día, el anhelo de un líder árabe fuerte como Nasser continúa en el mundo árabe. Aunque muchos aspectos de nasserismo fallaron, la ideología nasserista de traer la igualdad y la unidad sigue siendo una idea poderosa, que ha sido incapaz de volver a darse en otros líderes del socialismo árabe, pero eso ya lo veremos…

Discurso del Presidente Mahmoud Abbas sobre la cuestión Palestina, ante la 66° sesión de la Asamblea General de la ONU, 2011

Aquí os dejo, como el título bien dice, uno de los discursos de Mahmoud Abbás sobre la cuestión Palestina, ante la 66° sesión de la Asamblea General de la ONU en 2011. Esta vez no ha sido traducción mia ni nada por el estilo, simplemente quería tener este discurso ”más a mano”para futuros artículos.

Sr. Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Sr. Secretario General de las Naciones Unidas.
Excelencias. Señoras y señores.
En principio, extiendo mis felicitaciones a S.E. Sr. Nassir Abdulaziz Al-Nasser por su asunción de la Presidencia de la Asamblea en esta sesión y le deseo todo el éxito.
Extiendo hoy mis sinceras felicitaciones, en nombre de la OLP y el pueblo palestino al gobierno y el pueblo de Sudán del Sur por su merecida admisión como miembro pleno de las Naciones Unidas, deseándoles progreso y prosperidad.

También felicito al secretario general, S.E. Sr. Ban Ki-moon, por su elección para un nuevo mandato al frente de las Naciones Unidas. Esta renovación de confianza refleja el reconocimiento del mundo por sus esfuerpalestine-mahmoud-abbas-onu-assemblee-generale-etat-palestinien_780617zos, que han fortalecido el papel de las Naciones Unidas.
La Cuestión Palestina está estrechamente vinculada con las Naciones Unidas a través de las resoluciones adoptadas por sus diversos órganos y agencias, y a través del esencial y elogiado papel de la Agencia de las Naciones Unidas para el Socorro y las Obras Públicas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente -UNRWA (su sigla en inglés)-, que encarna la responsabilidad internacional respecto del problema de los refugiados palestinos, que son las víctimas de la Al-Nakba (Catástrofe) que ocurrió en 1948. Aspiramos y buscamos un rol mayor y más eficaz para las Naciones Unidas en su trabajo para lograr una paz justa y global en nuestra región, que garantice los inalienables y legítimos derechos nacionales del pueblo palestino, como lo definieron las resoluciones de legitimidad internacional de las Naciones Unidas.
 
Hace un año, en este mismo momento, distinguidos líderes se refirieron en esta sala a los estancados esfuerzos de paz en nuestra región. Todo el mundo tenía grandes esperanzas en una nueva ronda de negociaciones sobre el estatus final, que habían comenzado a principios de septiembre en Washington, bajo los auspicios directos del presidente Barack Obama y con la participación del Cuarteto, Egipto y Jordania, para llegar a un acuerdo de paz en un año. Entramos en esas negociaciones con corazones abiertos, oídos atentos y sinceras intenciones y estábamos listos, con nuestros documentos, textos y propuestas. Pero las negociaciones fracasaron unas semanas después de su lanzamiento. Después de esto no nos dimos por vencidos y no cesaron nuestros esfuerzos de iniciativas y contactos. Durante el año pasado no dejamos puerta sin golpear, canal sin probar, camino sin seguir, ni omitimos dirigirnos a alguna sector con influencia y prestigio, formal o informal. Consideramos positivamente las diversas ideas, propuestas e iniciativas presentadas por muchos países y sectores. Pero todos estos sinceros esfuerzos e intentos realizados por sectores internacionales fueron reiteradamente destruidos por las posiciones del gobierno israelí, que rápidamente destrozó las esperanzas suscitadas por el lanzamiento de las negociaciones en septiembre pasado.
El tema central aquí es que el gobierno israelí se niega a comprometerse a términos de referencia para las negociaciones que se basan en el derecho internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas, y que sigue intensificando frenéticamente la construcción de asentamientos en el territorio del Estado de Palestina.
Las actividades en los asentamientos encarnan el núcleo de la política de ocupación militar y colonial de la tierra del pueblo palestino y toda la brutalidad de la agresión y la discriminación racial contra nuestro pueblo que esta política conlleva. Esta política, que constituye una violación del derecho internacional humanitario y las resoluciones de las Naciones Unidas, es la causa principal del fracaso del proceso de paz, del colapso de decenas de oportunidades y del entierro de las grandes esperanzas que surgieron de la firma de la Declaración de Principios en 1993 entre la OLP e Israel para lograr una paz justa que iniciaría una nueva era en nuestra región.
Los informes de las misiones de las Naciones Unidas, así como los de diversas instituciones y sociedades civiles israelíes, transmiten una imagen horrible acerca del tamaño de la campaña de asentamientos, de la cual el gobierno israelí no duda en presumir y que continúa ejecutando a través de la confiscación sistemática de las tierras palestinas y la construcción de miles de nuevas unidades de asentamiento en diversas áreas de la Margen Occidental, en particular en Jerusalén Oriental, y la acelerada construcción del Muro de anexión que se está comiendo grandes extensiones de nuestra tierra, dividiéndolo en islas y cantones separados y aislados, destruyendo vida familiar y comunidades y los medios de subsistencia de decenas de miles de familias. La Potencia ocupante también sigue negándose a permitirle a nuestro pueblo construir en la Ocupada Jerusalén Oriental, al tiempo que intensifica su campaña de demolición y confiscación de viviendas que lleva décadas, desplazando a los propietarios y residentes palestinos en una política múltiple de limpieza étnica dirigida a empujarlos fuera de su patria ancestral. Además, se han emitido órdenes de deportar a representantes electos de la ciudad de Jerusalén. La Potencia ocupante también sigue realizando excavaciones que amenazan nuestros lugares santos, sus puestos de control militares impiden que nuestros ciudadanos tengan acceso a sus mezquitas e iglesias, y continúa sitiando la Ciudad Santa con un anillo de asentamientos impuestos para separar la Ciudad Santa del resto de las ciudades palestinas.
La ocupación es una carrera contra el tiempo para volver a trazar las fronteras de nuestra tierra de acuerdo a lo que desean y para imponer un hecho consumado sobre el terreno que cambia la realidad y está minando el potencial real de la existencia del Estado de Palestina.
Al mismo tiempo, la Potencia ocupante sigue imponiendo su bloqueo a la Franja de Gaza y atacando a civiles palestinos con asesinatos, ataques aéreos y fuego de artillería, insistiendo con su guerra de agresión de hace tres años en Gaza, que resultó en una masiva destrucción de hogares, escuelas, hospitales y mezquitas, y miles de mártires y heridos.
La Potencia ocupante también continúa sus incursiones en áreas de la Autoridad Nacional Palestina, a través de redadas, arrestos y asesinatos en los puestos de control. En los últimos años se han intensificado las acciones criminales de milicias de colonos armados, que gozan de la protección especial del ejército de ocupación, con la perpetración de frecuentes ataques contra nuestra gente, dirigidos contra sus hogares, escuelas, universidades, mezquitas, campos, cultivos y árboles. A pesar de nuestras reiteradas advertencias, la Potencia ocupante no ha actuado para frenar estos ataques y la hacemos totalmente responsable de los crímenes de los colonos.
Éstos son sólo algunos ejemplos de la colonial política israelí de ocupación con asentamientos, y esta política es responsable del continuo fracaso de los sucesivos intentos internacionales de salvar el proceso de paz.
Esta política destruirá las posibilidades de lograr una solución de dos Estados, que tiene consenso internacional, y aquí advierto en voz alta: esta política de asentamientos amenaza con socavar también la estructura de la Autoridad Nacional Palestina, e incluso poner fin a su existencia. Además, ahora nos enfrentamos a la imposición de nuevas condiciones, no planteadas anteriormente; condiciones que transformarán el violento conflicto en nuestra inflamada región en un conflicto religioso y una amenaza para el futuro de un millón y medio de palestinos cristianos y musulmanes, ciudadanos de Israel, una cuestión que rechazamos, y es imposible que aceptemos ser arrastrados a ella. Todas estas medidas adoptadas por Israel en nuestro país son acciones unilaterales y no se basan en cualquier acuerdo previo. De hecho, lo que presenciamos es una aplicación selectiva de los acuerdos destinada a perpetuar la ocupación. Israel volvió a ocupar las ciudades de la Margen Occidental en una acción unilateral, restableció la ocupación civil y militar en una acción unilateral y es el que determina si un ciudadano palestino tiene derecho a residir en cualquier parte del Territorio Palestino. Y está confiscando nuestra tierra y nuestra agua y obstruyendo nuestros movimientos, así como el movimiento de mercancías. Y es el que obstruye todo nuestro destino. Todo esto es unilateral.
En 1974, nuestro fallecido líder Yasser Arafat vino a esta sala y les aseguró a los Miembros de la Asamblea General nuestra afirmativa búsqueda de paz, instando a las Naciones Unidas a concretar los inalienables derechos nacionales del pueblo palestino, al decir: “No dejen que la rama de olivo caiga de mi mano”.
En 1988, el presidente Arafat se dirigió nuevamente a la Asamblea General, que se reunió en Ginebra para escucharlo, y le presentó el programa palestino de paz aprobado por el Consejo Nacional de Palestina en su sesión celebrada ese año en Argelia.
Cuando adoptamos este programa estábamos dando un paso doloroso y muy difícil para todos nosotros, especialmente para aquellos -yo incluido- que se vieron obligados a dejar sus hogares y sus ciudades y pueblos, llevándonos sólo algunas de nuestras pertenencias, nuestro dolor, nuestros recuerdos y las llaves de nuestras casas a los campos del exilio y la diáspora en la Al-Nakba de 1948, una de las peores operaciones de desarraigo, destrucción y eliminación de una sociedad vibrante y unida, que había estado contribuyendo de una manera pionera y líder al renacimiento cultural, educativo y económico del Medio Oriente árabe.
Sin embargo, porque creemos en la paz, por nuestra convicción en la legitimidad internacional, porque tuvimos el coraje de tomar decisiones difíciles para nuestro pueblo y en ausencia de la justicia absoluta decidimos adoptar el camino de la justicia relativa, una justicia posible y que podía corregir parte de la grave injusticia histórica cometida contra nuestro pueblo. Por lo tanto, aceptamos establecer el Estado de Palestina sólo en el 22% del territorio de la Palestina histórico: todo el Territorio Palestino ocupado por Israel en 1967.
Al dar este paso histórico, que fue bien recibido por los Estados del mundo, hicimos una gran concesión a fin de lograr un compromiso histórico que permitiera que se logra la paz en la tierra de la paz. En los años siguientes, desde la Conferencia de Madrid y las negociaciones de Washington que llevaron al acuerdo de Oslo, que fue firmado hace 18 años en el jardín de la Casa Blanca y estaba relacionado con las cartas de reconocimiento mutuo entre la OLP e Israel, perseveramos y lidiamos de manera positiva y responsable con todos los esfuerzos dirigidos al logro de un acuerdo de paz duradero. Sin embargo, como dijimos antes, cada iniciativa, conferencia, nueva ronda de negociaciones y movimiento fue destrozado sobre la roca del proyecto israelí de expansión de asentamientos.
 
Confirmo, en nombre de la OLP, el único y legítimo representante del pueblo palestino, que seguirá siéndolo hasta el final del conflicto en todos sus aspectos y hasta la resolución de todos los asuntos del estatus final, lo siguiente:
  • 1. La meta del pueblo palestino es la concreción de sus inalienables derechos nacionales en su Estado de Palestina independiente, con Jerusalén Oriental como su capital, en toda la tierra de la Margen Occidental, incluida Jerusalén Oriental, y la Franja de Gaza, que Israel ocupó en la guerra de junio de 1967, de conformidad con las resoluciones de legitimidad internacional y con el logro de una solución justa y acordada del tema de los refugiados palestinos, de acuerdo con la resolución 194, como quedó estipulado en la Iniciativa Árabe de Paz, que presentó la visión árabe de consenso para resolver el núcleo del conflicto árabe-israelí, y para lograr una paz justa y global. A ello adherimos y en esto estamos trabajando para lograrlo. Alcanzar esta deseada paz también requiere la liberación sin demora de prisioneros políticos y detenidos en cárceles israelíes.
  • 2. La OLP y el pueblo palestino adhieren a la renuncia a la violencia y el rechazo y la condena del terrorismo en todas sus formas, sobre todo el terrorismo de Estado, y adhieren a todos los acuerdos firmados entre la Organización de Liberación de Palestina e Israel.
  • 3. Adherimos a la opción de negociar una solución duradera al conflicto, de acuerdo con las resoluciones de legitimidad internacional. Aquí declaro que la OLP está dispuesta a regresar de inmediato a la mesa de negociaciones sobre la base de los términos de referencia adoptados en base a la legitimidad internacional y un cese completo de las actividades de asentamiento.
  • 4. Nuestro pueblo continuará su resistencia popular y pacífica a la ocupación israelí, sus políticas de asentamiento y apartheid y la construcción del racista Muro de anexión, y recibe apoyo a su resistencia, que es consistente con el derecho internacional humanitario y las convenciones internacionales y cuenta con el respaldo de activistas pacifistas de Israel y de todo el mundo, reflejando un ejemplo impresionante, inspirador y valiente de la fuerza de este pueblo indefenso, armado sólo con sus sueños, coraje, esperanza y consignas frente a balas, tanques, gas lacrimógeno y excavadoras.
  • 5. El traer nuestra difícil situación y nuestro caso a esta tribuna internacional es una confirmación de nuestra confianza en la opción política y diplomática y una confirmación de que no tomamos medidas unilaterales. Nuestros esfuerzos no están dirigidos a aislar a Israel o a deslegitimarlo, sino que queremos ganar legitimidad para la causa del pueblo de Palestina. Sólo pretendemos deslegitimar las actividades de asentamiento, la ocupación, el apartheid y la lógica de la fuerza bruta, y creemos que todos los países del mundo están con nosotros en este sentido.
Estoy aquí para decir, en nombre del pueblo palestino y de la OLP: extendemos nuestras manos al gobierno israelí y al pueblo israelí para hacer la paz. Les digo: construyamos juntos y urgentemente un futuro para nuestros hijos, en el cual puedan gozar de libertad, seguridad y prosperidad. Construyamos puentes de diálogo en lugar de puestos de control y muros de separación, y construyamos relaciones de cooperación basadas en la paridad y la equidad entre dos Estados vecinos -Palestina e Israel- en lugar de políticas de ocupación, asentamientos, guerra y eliminación del otro.
 
A pesar del incuestionable derecho de nuestro pueblo a la autodeterminación y a la independencia de nuestro Estado conforme a lo estipulado en las resoluciones internacionales, en los últimos años hemos aceptado participar de lo que parecía ser una prueba de nuestra dignidad, derecho y elegibilidad. Durante los dos últimos años, nuestra autoridad nacional ha implementado un programa de construcción de nuestras instituciones estatales. A pesar de la situación extraordinaria y de los obstáculos israelíes impuestos, se puso en marcha un proyecto serio y amplio que ha incluido la implementación de planes para realzar y mejorar la judicatura y el aparato para el mantenimiento del orden y la seguridad, desarrollar los sistemas administrativos, financieros y de supervisión, optimizar el desempeño de las instituciones y fortalecer la autosuficiencia para reducir la necesidad de ayuda externa. Con el agradecido apoyo de países árabes y donantes de países amigos, varios grandes proyectos de infraestructura han sido implementados, centrados en diversos aspectos de servicio, con especial atención en las zonas rurales y marginales.
En medio de este masivo proyecto nacional, hemos estado fortaleciendo las que pretendemos que sean las características de nuestro Estado: desde la preservación de la seguridad del ciudadano y el orden público hasta la promoción de la autoridad judicial y el imperio de la ley, el fortalecimiento del papel de la mujer a través de la legislación, las leyes y la participación, el asegurar la protección de las libertades públicas y el fortalecimiento del papel de las instituciones de la sociedad civil, la institucionalización de normas y regulaciones para garantizar responsabilidad y transparencia en el trabajo de nuestros ministerios y departamentos, y el afianzamiento de los pilares de la democracia como la base para la vida política palestina.
Cuando la división golpeó la unidad de nuestra patria, pueblo e instituciones, nos decidimos a adoptar un diálogo para su restauración. Meses atrás conseguimos lograr la reconciliación nacional y esperamos que su implementación se acelere en el las próximas semanas. El pilar central de esta reconciliación fue recurrir a la gente a través de elecciones legislativas y presidenciales dentro de un año porque el Estado que deseamos se caracterizará por el imperio de la ley, el ejercicio democrático, la protección de las libertades y la igualdad de todos los ciudadanos sin discriminación alguna y la transferencia del poder a través de las urnas.
Los informes recientemente publicados por las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Comité Especial de Enlace (AHLC en inglés) y el Fondo Monetario Internacional confirman y elogian lo que se ha logrado, considerándolo un destacable modelo sin precedentes. La conclusión consensuada por el AHLC hace unos días aquí describió lo alcanzado como una “destacable historia de éxito internacional” y confirmó la preparación del pueblo palestino y sus instituciones para la inmediata independencia del Estado de Palestina.
 
Ya no es posible reparar el tema de la obstrucción del horizonte de las conversaciones de paz con los mismos medios y métodos que se han sido reiteradamente intentados y han demostrado ser infructuosos en los últimos años. La crisis es demasiado profunda como para ser abandonada, y lo que es más peligroso son los intentos de simplemente eludirla o posponer su explosión. No es ni posible, ni práctico, ni aceptable volver a hacer las cosas como se acostumbraba, como si todo estuviese bien. Es inútil entrar en negociaciones sin parámetros claros y con la falta de credibilidad y un calendario específico. Las negociaciones no tendrán sentido en la medida que el ejército de ocupación siga afianzando su ocupación en el terreno, en lugar de replegarse, y continúe cambiando la demografía de nuestro país con el fin de crear una nueva base sobre la cual alterar las fronteras.
 
Es un momento de verdad y mi pueblo está esperando escuchar la respuesta del mundo. ¿Le permitirá a Israel continuar su ocupación, la única ocupación del mundo? ¿Le permitirá a Israel seguir siendo un Estado que está por encima de la ley y la responsabilidad? ¿Le permitirá a Israel continuar rechazando las resoluciones del Consejo de Seguridad, la Asamblea General de las Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia y las posiciones de la inmensa mayoría de los países del mundo?
 
Vengo hoy ante ustedes desde Tierra Santa, la tierra de Palestina, la tierra de los mensajes divinos, la ascensión del Profeta Muhammad (la paz sea con él) y el lugar de nacimiento de Jesucristo (la paz sea con él), para hablar en nombre del pueblo palestino en la patria y la Diáspora y decir, después de 63 años de sufrimiento de una Nakba vigente: basta, basta, basta. Es hora de que el pueblo palestino obtenga su libertad e independencia.
Ha llegado el momento de terminar con el sufrimiento y la difícil situación de millones de refugiados palestinos en la patria y la Diáspora, poner fin a su desplazamiento y concretar sus derechos; algunos de ellos fueron obligados a refugiarse más de una vez en diferentes lugares del mundo. En un momento en que los pueblos árabes afirman su búsqueda de democracia -la Primavera Árabe-, es ahora el momento de la Primavera Palestina, el momento de la independencia. Ha llegado el momento de que nuestros hombres, mujeres y niños tengan vidas normales, de que puedan dormir sin esperar lo peor para el día siguiente, de que las madres estén seguras de que sus hijos regresarán a casa sin temor de ser asesinados, arrestados o humillados, de que los estudiantes puedan ir a sus escuelas y universidades sin puntos de control que los obstruyan. Ha llegado el momento de que las personas enfermas puedan llegar normalmente a los hospitales y de que nuestros agricultores puedan cuidar de su buena tierra sin temor a que la ocupación se apodere de la tierra y su agua, sin el muro impidiéndoles el acceso ni miedo de los colonos, cuyos asentamientos están siendo construidos en nuestra tierra y que están arrancando y quemando olivos que han existido durante cientos de años. Ha llegado el momento de que los miles de prisioneros sean liberados de la las cárceles para volver con sus familias y sus hijos para ser parte de la construcción de su patria, por cuya libertad se han sacrificado. Mi pueblo desea ejercer su derecho a disfrutar de una vida normal como el resto de la humanidad. Cree en lo que dijo el gran poeta Mahmud Darwish: “Pararse aquí, quedarse aquí, un aquí permanente, un aquí eterno, y tenemos una meta, una, una: estar”
Apreciamos y valoramos profundamente las posiciones de todos los Estados que han apoyado nuestra lucha y nuestros derechos y reconocido al Estado de Palestina después de la Declaración de la Independencia en 1988, así como a los países que recientemente han reconocido al Estado de Palestina y a los que han elevado el nivel de la representación de Palestina en sus capitales. También saludamos al secretario general, quien dijo hace unos días que el Estado palestino debería haber sido establecido hace años.
Estén seguros de que este apoyo a nuestro pueblo es más valioso de lo que pueden imaginar porque le hace sentir que alguien está escuchando su narrativa y su tragedia y que los horrores de Al-Nakba y la ocupación, por los cuales ha sufrido tanto, no está siendo ignorados. Y refuerza su esperanza, que proviene de la creencia de que la justicia es posible en este mundo. La pérdida de esperanza es el enemigo más feroz de la paz y la desesperación es el más fuerte aliado del extremismo. Digo: Después de décadas de desplazamiento, ocupación colonial y sufrimiento incesante ha llegado el momento de que mi valiente y orgulloso pueblo viva como los demás pueblos de la tierra, libre en una patria soberana e independiente.
 
Me gustaría informarles que antes de dar este discurso, en mi calidad de presidente del Estado de Palestina y titular del Comité Ejecutivo de la OLP le presenté a S.E. Sr. Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas, una solicitud de admisión de Palestina, sobre la base de las fronteras del 4 de junio de 1967, con Al-Quds Al-Sharif como su capital, como miembro pleno de las Naciones Unidas.
Le pido al Sr. secretario general que acelere la transmisión de nuestra petición al Consejo de Seguridad y les pido a los distinguidos miembros del Consejo de Seguridad que voten a favor de nuestra membresía plena. También apelo a los Estados que aún no han reconocido al Estado de Palestina a hacerlo.
El respaldo de los países del mundo a nuestro intento es una victoria de la verdad, la libertad, la justicia, el derecho y la legitimidad internacional, proporciona un gran apoyo a la opción de la paz y realza las posibilidades de éxito de las negociaciones.
Excelencias.
Señoras y señores.
Vuestro apoyo al establecimiento del Estado de Palestina y a su admisión en las Naciones Unidas como miembro pleno es la mayor contribución a lograr la paz en Tierra Santa.
Les agradezco.
MAHMOUD ABBAS

Palestina y sus movimientos por la liberación

La resistencia palestina ”moderna” comenzó hace más diez años después de la expulsión de casi 1 millón de palestinos en los campamentos de refugiados en 1948. Los intelectuales y profesionales que vivieron y estudiaron en los países árabes -entre ellos Yasser Arafat- formaron la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), al-Fatah, en 1958. Inspirada en la guerra por la independencia de Argelia, al-Fatah defendía la lucha armada para liberar Palestina.

Después de la victoria de Israel etumblr_me9q9pB99G1ql5h8co1_500n la Guerra de los Seis Días en 1967, la lucha armada de al-Fatah despertó esa esperanza en millones de personas en el mundo árabe para seguir creyendo en la posibilidad de una respuesta.
En 1969, al-Fatah tomó el control de la Organización para la Liberación de Palestina, la OLP, una organización que fue fundada por los gobiernos árabes. Bajo la dirección de al-Fatah, la OLP se convirtió en una organización de masas. Ésta llamó a una guerra de liberación popular y proclamó que los palestinos “rechazan todas las soluciones que son sustitutas a la liberación total de Palestina”.
Pero desde el principio, esta retórica radical contradice la promesa de la no intervención de la OLP en los asuntos internos de los países árabes. Este compromiso significa que al-Fatah tuvo que llegar a un compromiso con los regímenes que los refugiados palestinos oprimidos y no tenía interés en una reivindicación como partido radical de Israel o de la influencia de los países occidentales.
Esta política de no interferencia condujo a un desastre para el movimiento palestino. En septiembre de 1970, el rey Hussein lanzó un ataque militar contra la base principal de al-Fatah en Jordania.
A pesar del apoyo popular masivo en Jordania, donde la población es en su mayoría palestina, Arafat se negó a organizar una confrontación directa con el régimen. Fue transferido a las instituciones y a las fuerzas armadas de la OLP en el Líbano.
En el septiembre Negro de 1970 animó a los líderes de la OLP a limitar sus reindivicaciones sólo a la liberación de los territorios ocupados por Israel en 1967. La OLP acordó reclamar un “mini-Estado” al lado de Israel y así renunciar a su objetivo de liberar todo el territorio palestino. En 1974, Arafat llama oficialmente a una solución basada en dos estados y aceptó la partición de Palestina que había sido decidido por la ONU.

En 1988, en su Declaración de la Independencia, la OLP fue más allá y propuso que el Estado Independiente de Palestina también es Cisjordania y Gaza -o el 23% de Palestina antes de 1947-. Definitivamente tomó el camino de la diplomacia como el medio de crear este ”mini-estado”. Estas concesiones fueron dirigidas a los Acuerdos de Oslo.
A finales de los años 60, se supo de una nueva izquierda palestina que desafió a la dirección tomada por la OLP. El Frente Popular para la Liberación de Palestina, FPLP, y el Frente Democrático para la Liberación de Palestina, FDLP, brevemente trataron de construir una corriente de izquierda (marxista-leninista) en el movimiento de liberación nacional. Ambas organizaciones criticaron la solución basada en un ”mini-Estado” palestino y le dio un gol a continuar la lucha por un estado democrático y laico para toda Palestina.
El más grande, el FPLP, afirmó que la victoria de la lucha palestina dependía de la victoria de la lucha de las masas árabes en toda la región. Pero el FPLP hace una distinción entre los regímenes árabes reaccionarios y progresistas, que le llevó a aliarse con las dictaduras progresistas cuales verbalmente apoyaron la lucha palestina, como la que existía en Irak bajo el partido Ba’ath.
Su concepción de la lucha armada se basó en el papel central de los ataques militares por parte de pequeños grupos. Esta táctica excluye a la mayoría de los palestinos en la lucha y era perjudicial en términos de solidaridad internacional.
El FDLP (una escisión del FPLP fundada en 1969) rechazó la distinción entre regímenes reaccionarios y progresistas. También fue el primer grupo de la resistencia palestina en trabajar con aliados en la izquierda israelí.
El FDLP afirmó que la clase obrera en los países árabes era la única fuerza social capaz de derrotar a Israel y el imperialismo estadounidense. Pero después de la derrota del Septiembre Negro, el FDLP evolucionó hacia la derecha. En 1974, su líder Naive Hawatma llamó a la formación de una “autoridad nacional” en Gaza y Cisjordania.

El exilio

Los principios de los 80 fueron un periódo trágico para la resistencia palestina. La invasión del Líbano en 1982 obligó a la mayoría de los militantes de la OLP al exilio en Túnez. Se hizo aún más aislado de las personas que decían representar. Es por esta razón que la OLP como tal sólo desempeñó un papel muy pequeño en la nueva resistencia popular, la Intifada, que estalló en los territorios ocupados a finales de 1987.
Durante seis años, hasta 1993, los palestinos llevaron una campaña de desobediencia civil en masa y el enfrentamiento con el ejército israelí. Construyeron organizaciones de base que implicaron a las masas una la lucha violenta contra el ocupante.
Mientras que los ejecutivos de todas las organizaciones -seculares e islamistas, de derecha e de izquierda- jugaron un papel importante en la Intifada, que no recibieron órdenes de la burocracia de la OLP en Túnez.
Pasaron años hasta que la dirección de la OLP logró restaurar su autoridad en el movimiento y decidió entrar en el juego de las negociaciones de “paz” con Israel.

Hamás

La intifada también vio el surgimiento del Movimiento de Resistencia Islámica, Hamás. La organización fue creada en 1988 como el brazo político de los Hermanos Musulmanes.
Irónicamente, los israelíes toleraron a los islamistas porque creían que podrían ser un contrapeso a la OLP, que fue desde el principio un movimiento laico.
A pesar de su imagen radical, Hamas es fue una organización reaccionaria en muchos aspectos, sus políticas de un estado islámico en Palestina o en su oposición a los derechos de la mujer.
Los Acuerdos de Oslo de 1993 y los años de negociaciones bajo los auspicios de los estadounidenses transformaron el panorama político en Palestina. La Autoridad Palestina se enfrenta a la presión de los EE.UU e Israel para suprimir a los militantes palestinos.
Oficialmente, Hamas se opuso al proceso de Oslo y continúa llamando a la lucha contra Israel.
Antes del asesinato del líder de Hamas, Mahmoud Abu Hannoud el grupo había violado un acuerdo con la Autoridad Palestina de no cometer ataques suicidas en Israel.
Sólo una política que implique las masas palestinas -no una estrategia que vacila entre las acciones guerrilleras aisladas y las negociaciones como resultado de fortalecer la dominación de Israel sobre Palestina- puede avanzar el movimiento de liberación de Palestina.

Al mismo tiempo, es imprescindible construir una alternativa entre el nacionalismo y el islamismo. Ésta alternativa a su vez con las luchas de la clase obrera árabe contra sus propios líderes y sus amos imperialistas como la única manera de liberar Palestina.
Construir una verdadera alternativa socialista en el mundo árabe no es fácil. Pero el futuro de Palestina y la democracia en el mundo árabe depende de ello.

Marcuse y Sartre versus la alienación

Entre la teoría y la práctica

E. Barot (profesor francés de filosofía en la Universidad de Toulouse cual estoy leyendo mucho últimamente), destacó el vínculo entre la teoría y la práctica. Para Marx, la teoría es un momento de la práctica. La estrategia dialéctica implica el análisis de la sociedad con una estrategia de transformación social. Se trata de definir los medios para alcanzar los fines. Barot evoca el comunismo, no como una idea o hipótesis -como la inofensiva maoísta de Alain Badiou-, sino como un proceso de organización.

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Manifiesto (resumido) Hezbollah, de 2009

Como persona que ha leído el manifiesto de Hezbollah del 2009 entero, sé lo pesado que es y por eso he decidido resumirlo ayudándome de una mini-parte que ya había traducido  una página que me he encontrado y completando su trabajo mediante la traducción de la mayoría de partes que faltaban.

PD: No soy ni escritora ni traductora, así que entiendo que la calidad no vaya a ser súper buena pero he hecho todo lo posible para que sea comprensible. Continúa leyendo Manifiesto (resumido) Hezbollah, de 2009